Chris Barton es el reconocido pionero tecnológico que inventó la aplicación musical Shazam. Su creación, el primer producto de inteligencia artificial de consumo masivo de la historia, cambió la manera en que el mundo descubre música y es, sencillamente, pura magia. Chris tiene una larga trayectoria sorprendiendo a las personas al utilizar la tecnología para convertir ideas aparentemente imposibles en realidad. Shazam es solo una de ellas. Además de crear Shazam, Chris posee doce patentes y desempeñó papeles clave durante los primeros años de Google y Dropbox. Su más reciente emprendimiento, Guard, busca utilizar inteligencia artificial para detectar ahogamientos en piscinas, algo que nunca antes se había logrado. En sus conferencias, la historia de Chris y su extraordinaria capacidad para contarla cautivan por completo a las audiencias. Inspira a las personas a hacer que sucedan grandes cosas dentro de sus organizaciones: a crear magia a pesar de los obstáculos.
Chris creció con una madre francesa y un padre británico, ambos profesores universitarios. Los estudios fueron difíciles para él y, con el tiempo, descubrió que tenía una dislexia que nunca había sido diagnosticada. Chris transformó este desafío en una fortaleza y aprendió a valorar lo que hoy llama su superpoder. Está convencido de que la dislexia le ha permitido superar barreras y alcanzar muchos de sus logros.
Cuando Chris tuvo la idea de identificar música utilizando un teléfono móvil, no existía ninguna tecnología capaz de lograrlo. Profesores de MIT y Stanford le dijeron que el algoritmo de reconocimiento de patrones necesario era imposible de desarrollar. Incluso después de inventar una tecnología completamente nueva, tuvo que construir desde cero una supercomputadora para realizar búsquedas, crear la base de datos musical más grande del mundo y desarrollar una experiencia de usuario que funcionara en teléfonos móviles muy básicos. ¿Llegó Chris alguna vez a pensar que los expertos tenían razón? “De ninguna manera”, afirma.
Cuando Chris concibió la idea de Shazam en el año 2000, faltaban tres años para la llegada de iTunes y ocho para el lanzamiento de la App Store. Shazam comenzó como un número telefónico al que los usuarios llamaban, y el servicio atravesó enormes dificultades, permaneciendo al borde de la quiebra durante seis años hasta que la App Store fue lanzada en 2008, permitiendo que Shazam desplegara todo su potencial en el mundo.
En 2018, Shazam fue adquirida por Apple por una cifra reportada de 400 millones de dólares, convirtiéndose en la sexta adquisición más grande de Apple de todos los tiempos. Shazam ha sido descargada más de 2.000 millones de veces y es utilizada cada mes por más de 300 millones de personas, lo que la convierte en una de las aplicaciones más populares del mundo. Se ha convertido en parte integral de nuestra vida cotidiana gracias a su capacidad para identificar canciones instantáneamente y ofrecer distintas funcionalidades musicales, como las letras de las canciones. Shazam incluso se ha convertido en un verbo y ha cambiado la manera en que el mundo descubre música.
Chris también desempeñó un papel importante en la historia de la tecnología como miembro fundador del equipo de Android Partnerships de Google, donde creó el marco de alianzas de Android con operadores móviles. También trabajó durante cuatro años en Dropbox, donde lideró las alianzas con operadores y formó parte de los primeros 100 empleados de la compañía.
Con 12 patentes, incluida una incorporada en el algoritmo de búsqueda de Google, Chris ha realizado importantes contribuciones a la industria tecnológica. También invierte en una amplia variedad de startups, entre ellas compañías que utilizan inteligencia artificial para la salud cardiovascular y desarrollan terapias para enfermedades inflamatorias.
Actualmente, Chris dedica gran parte de su tiempo a desarrollar su tercera startup, Guard, un sistema de inteligencia artificial diseñado para detectar ahogamientos en piscinas.
Chris ha participado como conferencista en eventos alrededor del mundo, compartiendo las lecciones que aprendió al crear una nueva tecnología y superar obstáculos que se consideraban imposibles. Inspira a las audiencias con historias de primera mano que ofrecen aprendizajes clave sobre innovación tecnológica, persistencia, eliminación de fricciones y emprendimiento. Chris brinda a las audiencias un nuevo marco para hacer realidad grandes ideas y las inspira a pasar a la acción.
Antes de iniciar su carrera en tecnología, Chris fue consultor de estrategia y obtuvo dos maestrías, una en UC Berkeley y otra en la Universidad de Cambridge.
Cuando no está trabajando o dando conferencias, Chris disfruta de las actividades al aire libre y de pasar tiempo con su hijo, Jude.